Charlas informativas orientadas a la prevención del suicidio en la Unidad 50
Batán, 26/02/26.- En la Unidad 50 femenina de Batán, perteneciente al Complejo Penitenciario Este, comenzó a desarrollarse un ciclo de charlas informativas sobre conductas de riesgo suicida abordadas en el protocolo «Elizabeth». La actividad, destinada a mujeres privadas de la libertad alojadas en el establecimiento, se llevará adelante en forma semanal dentro de cada pabellón y en el Régimen abierto.
Las charlas forman parte de las medidas tratamentales que impulsa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que conduce Juan Martín Mena en la unidad penitenciaria que encabeza Gerardo Dumerauf. Los encuentros son llevados a cabo por la coordinadora del Pabellón de Revinculación, Valeria Zunino, junto a la psicóloga de la unidad, Carla Scapula. También participan de las jornadas la coordinadora de Formación, Natalia Ávila y la coordinadora de Culto no católico, Valentina González.
Se incluyen en cada encuentro charlas informativas mediante mesas de diálogo en relación a la temática en cuestión, tanto para las mujeres referentes y representantes como para la totalidad de las habitantes de cada pabellón. Los contenidos versan sobre los diferentes trastornos vinculados al suicidio, factores de riesgo, factores de protección, indicadores, comportamientos atípicos o cambios de hábitos, roles, gestión de las emociones, escucha activa, canales de comunicación, el diálogo, la empatía, mitos, ansiedad, depresión e impulsividad.
A su vez, se generan espacios de reflexión, se utiliza material audiovisual como apoyo y, en ocasiones, se realizan actividades de producción escrita. Estas instancias brindan herramientas para la contención de otras personas, el adecuado abordaje de conductas de riesgo suicida y pautas de actuación ante estas situaciones conforme al protocolo “Elizabeth”.
En el marco del respeto, la protección y el cumplimiento de los Derechos Humanos, este protocolo integra un conjunto de políticas públicas orientadas a la prevención de conductas de riesgo suicida de las personas privadas de la libertad y a sensibilizar a los actores institucionales tanto en la prevención, como en la asistencia y la posvención relativa al suicidio en contexto de encierro. En este sentido, un abordaje adecuado del riesgo suicida y una lectura clínica de las autolesiones de las personas privadas de la libertad, resulta ser un aspecto fundamental para el mencionado propósito. Su aplicación busca garantizar intervenciones responsables, humanas y basadas en evidencia, evitando estigmatizaciones y promoviendo entornos protectores.

