Ni Una Menos en la Unidad 9
La Plata, 08/07/26.- En el marco de las propuestas educativas y tratamentales que se desarrollan en las cárceles de la provincia de Buenos Aires, recientemente se llevó a cabo en la Unidad 9 de La Plata una jornada de reflexión vinculada a la consigna “Ni Una Menos”.
La actividad fue impulsada de manera conjunta por las áreas de Pre egreso del establecimiento, el referente de Inclusión del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Pablo Silva; el coordinador delegado de Inclusión Social del Servicio Penitenciario Bonaerense, Alejandro Rotela; y el referente de CAJUS (Centro de Acceso a la Justicia), Mauro Spinelli.
La propuesta se desarrolló en el Pabellón Literario y contó con la participación de personas privadas de libertad que integran el programa. Durante la jornada se realizó una dinámica denominada “El Iceberg de la Violencia”, una herramienta que invita a reconocer distintos tipos de violencia y ubicarlos según sean visibles o invisibles.
La metáfora del iceberg permite comprender que la violencia de género no comienza ni termina en sus manifestaciones más evidentes. Detrás de las agresiones explícitas suelen existir prácticas, comentarios y conductas cotidianas que se naturalizan, pasan desapercibidas o son justificadas como normales, contribuyendo a sostener formas más graves de violencia.
La actividad se desarrolló en el marco de la temática “Ni Una Menos” y bajo los lineamientos de la Ley Micaela. El intercambio más profundo surgió al analizar la parte sumergida del iceberg, donde aparecen conductas naturalizadas como el humor sexista, el chantaje emocional, el control o la desvalorización, acciones que muchas veces resultan invisibles pero que constituyen la base cultural sobre la que se apoyan las expresiones más extremas de violencia.
A través de una metodología participativa, los asistentes asumieron un rol activo al ubicar las diferentes situaciones planteadas en el esquema del iceberg, fundamentando sus decisiones y promoviendo el debate sobre cómo estas dinámicas se manifiestan en los ámbitos laborales, familiares y sociales. El ejercicio también permitió problematizar los mandatos tradicionales asociados a la masculinidad y reflexionar sobre la responsabilidad compartida de los hombres en los procesos de transformación cultural.
La jornada concluyó con la construcción colectiva de un mapa visual de la problemática abordada, invitando a los participantes a revisar sus propias prácticas y conductas cotidianas, con el objetivo de promover vínculos más respetuosos, saludables, inclusivos y libres de violencia.

