En la Unidad 2 transforman botellas plásticas en escobillones
Sierra Chica, 23/07/26.- En el marco de las acciones de inclusión sociolaboral que se desarrollan en la Unidad 2 Sierra Chica, comenzó un curso no formal de Artesanías con madera donde las personas privadas de la libertad aprenden técnicas de fabricación artesanal de escobillones y escobillas con materiales reciclados.
En una propuesta destinada a brindar herramientas laborales a los internos, la iniciativa tiene como objetivo fortalecer habilidades técnico-productivas y creativas, promoviendo la autonomía, el hábito laboral y el desarrollo de herramientas psicosociales que favorezcan una futura reinserción social y laboral.
La capacitación cuenta con el valioso aporte de dos internos, Carlos Alberto y José Antonio, quienes se desempeñan como capacitadores y comparten sus conocimientos en este oficio.
Durante la presentación del curso explicaron el proceso de elaboración de los escobillones, que comienza con la reutilización de botellas plásticas, que serán recolectadas en la Unidad, y madera proveniente del taller de carpintería.
Tras la limpieza de los materiales, las botellas son transformadas en finos hilos plásticos mediante un proceso de corte y termofusión, para luego ser ensamblados manualmente sobre bases de madera previamente perforadas.
El resultado son escobillones aptos para distintos usos, tanto en espacios interiores como exteriores, constituyendo además una propuesta sustentable basada en el reciclaje y el aprovechamiento de materiales.
El director de la Unidad 2, Javier Ferreyra, destacó la importancia de generar espacios que permitan a las personas privadas de la libertad aprender nuevos oficios, incorporar conocimientos útiles para el futuro y fortalecer valores vinculados al esfuerzo y la solidaridad.
Asimismo, expresó que la producción que surja del taller podrá destinarse a instituciones de la comunidad, promoviendo acciones de servicio y compromiso social.
El pastor Alberto Benavídez, quien visita periódicamente el pabellón evangélico de la Unidad, remarcó que el acompañamiento espiritual constituye un complemento esencial del trabajo de formación, ya que contribuye al fortalecimiento personal, al deseo de superación y a la construcción de un proyecto de vida basado en valores.
En ese sentido, Benavídez agradeció el apoyo de las autoridades de la Unidad y alentó a los participantes a aprovechar las herramientas que les brinda esta capacitación para favorecer su futura convivencia en sociedad.
Por otra parte, la jefa de la Oficina de Inclusión Sociolaboral, Graciela Jara, destacó que este tipo de propuestas no solo permiten incorporar conocimientos técnicos, sino que también favorecen el desarrollo de habilidades sociales como la paciencia, el trabajo en equipo, la responsabilidad y la convivencia.
Luego de informar que participan de la capacitación 15 internos alojados en el pabellón N° 11, la coordinadora de Culto No Católico, Gabriela Canale, puso en valor el compromiso demostrado para hacer posible la puesta en marcha del curso, señalando que la voluntad, el trabajo conjunto y el aprovechamiento de los recursos disponibles permitieron concretar la iniciativa.
Acompañaron también el inicio de la actividad la subdirectora de Administración, Betina Carballo; el jefe de Vigilancia y Tratamiento, Daniel Tosoratti; el subjefe de Vigilancia, Leonardo Joubert; el subjefe de Tratamiento, Mauro Becker; la coordinadora de Inclusión, Celeste Callegaro.



