En la cárcel de Mujeres de Azul confeccionaron muñecas y juegos didácticos para un merendero local
Azul, 09/09/2026.– Mujeres privadas de libertad de la cárcel femenina de Azul elaboraron muñecos, mochilas y almohadones en el taller de costura y juegos didácticos de madera en el taller de carpintería, y la producción fue entregada este miércoles al merendero Manos Unidas, en una iniciativa de servicio a la comunidad.
El emprendimiento se efectuó en la Unidad 52 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y contó con el apoyo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
En el taller de costura las internas confeccionaron cinco muñecas tipo peponas, siete almohadones y seis mochilas. Y en el taller de carpintería se realizaron 20 juegos didácticos de madera, entre Ta-Te-Ti, rompecabezas y de la memoria.

La entrega de los elementos se realizó en las instalaciones de la Unidad 52, siendo recibida por Belén Otero, representante del Merendero “Manos Unidas”.
Acompañaron desde el establecimiento carcelario la Subdirectora de Inclusión, Jael Videla, la Subdirectora de Régimen, Anabella Zurita, la Jefa de Talleres, Yanina Selaya, la Jefa de Asistencia y Tratamiento, Silvina Sambrano, la Subjefa de Asistencia, Estefanía Di Bello y la Jefa de Mantenimiento, Carolina Luján.

La subdirectora de Inclusión afirmó que “desde los talleres buscamos que cada trabajo realizado tenga un sentido y pueda convertirse en una oportunidad para aprender, crecer y aportar a la sociedad”.
“Este tipo de propuestas nos demuestra que el trabajo realizado dentro de la cárcel también puede generar un impacto positivo fuera de ella. Cada elemento que se entrega es fruto del esfuerzo, la dedicación y el compromiso de quienes participan diariamente de los talleres”, agregó.

Por su parte, una de las internas indicó: “Hacer algo con nuestras propias manos y saber que va a ser recibido por niños y familias que lo necesitan nos hace sentir muy bien. Para nosotras también es una forma de aprender, compartir y demostrar que podemos hacer cosas buenas para los demás”.
“Le pusimos mucho esfuerzo – continuó- a cada cosa que hicimos y nos da mucha satisfacción poder colaborar desde los talleres y saber que nuestro trabajo puede ser útil para otras familias”.

