Reunión del Comité de Prevención y Solución de Conflictos en la Unidad 8 Los Hornos
Los Hornos, 28/09/26.- En el marco de las actividades que se desarrollan en las cárceles bonaerenses, el viernes pasado se llevó a cabo un encuentro del Comité de Prevención y Solución de Conflictos que contó con la participación de autoridades y personal penitenciario y personas privadas de libertad de la Unidad 8 Los Hornos.
Este programa se constituye en una herramienta de pacificación y alternativa a las sanciones disciplinarias cometidas por las personas privadas de la libertad, con el fin de resolver conflictos a través de la mediación, negociación, contribuyendo a la formación de la autodisciplina.
Busca promover el diálogo, la escucha activa y la comunicación entre las distintas áreas de las unidades penitenciarias y las personas privadas de la libertad, procurando generar espacios que favorezcan una convivencia basada en el respeto y la dignidad humana.
En este marco, el Comité desarrolla un trabajo permanente con los distintos establecimientos penitenciarios, mediante reuniones virtuales y encuentros presenciales; en esta oportunidad, en la Unidad 8.
El encuentro fue coordinado por la Subdirección General de Gerenciamiento Asistencial y Tratamental, dependiente de la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense. Participaron el director de Investigación Científica Asistencial y Tratamental, Julián Dorati, el jefe de Producción de Desarrollos Técnicos de la Dirección de Desarrollo y Extensión Científica Asistencial y Tratamental, asistente social Hernán Menna, junto a la lic. en Psicología Laura Díaz y la trabajadora social Romina Tamburrin.
Asimismo, formaron parte del encuentro autoridades y personal de la Unidad 8 Los Hornos, entre ellas el subdirector de Administración, Luciano Trinchín, la subdirectora de Régimen, Estela Correa, la subdirectora de Inclusión, Roxana Merlos, la jefa de Vigilancia y Tratamiento, Denise Tolosa, la coordinadora de Comité y S.A.C., Paola Guzmán, y la coordinadora del Programa Incluirte, Yesica Cha.
Estas instancias permiten mantener un contacto directo con los establecimientos, conocer las situaciones que se presentan cotidianamente y acompañar a los equipos institucionales en la búsqueda de estrategias adecuadas para su abordaje.
Durante las reuniones se realiza un relevamiento de diferentes aspectos de la realidad de cada establecimiento, entre ellos, la cantidad de población alojada, personas sancionadas y/o protocolizadas. Asimismo, se analiza el desarrollo de las distintas actividades tratamentales y las propuestas destinadas a favorecer la inclusión y la participación de las personas privadas de libertad.
Uno de los ejes de trabajo está relacionado con la prevención del suicidio, promoviendo el conocimiento, la difusión y la aplicación del Protocolo Elizabeth. En este sentido, se procura fortalecer las herramientas de detección temprana y las estrategias de intervención frente a situaciones que puedan implicar un riesgo para la integridad de las personas.
Otro aspecto central del trabajo consiste en identificar aquellas dificultades o situaciones emergentes que puedan generar conflictos, profundizar aquellos que ya se encuentran presentes o afectan la convivencia dentro de los establecimientos. El abordaje temprano permite analizar cada situación de manera integral y promover alternativas de intervención antes de que los conflictos alcancen mayores niveles de complejidad.
A su vez, el Comité promueve la incorporación de prácticas restaurativas y nuevas estrategias tratamentales, al regirse por los siguientes principios: a) Voluntariedad de las partes; b) Confidencialidad del diálogo; c) Proporcionalidad, con acuerdos adecuados al daño ocasionado; d) Responsabilidad activa del infractor; e) Reparación del daño y/o recomposición de la convivencia (toda actividad laboral, educativa, social, espiritual y/o cultural que permita al/ a la infractor/a reflexionar sobre el hecho cometido, analizar sus consecuencias, acorde a los efectos nocivos ocasionados por su inconducta.)
La articulación entre las distintas áreas institucionales y el contacto permanente con las Unidades Penitenciarias constituyen elementos fundamentales para acompañar los procesos de convivencia y favorecer intervenciones adecuadas ante las diferentes situaciones que se presentan en la dinámica cotidiana.


