Charla de Prevención de la Conducta de Riesgo Suicida en la Unidad 5 Mercedes
Mercedes, 06/10/26.- En el marco de las actividades que se desarrollan en las cárceles bonaerenses, el viernes pasado se llevó a cabo una charla de concientización para la Prevención de la Conducta de Riesgo Suicida enmarcada en el Protocolo Elizabeth destinada al personal penitenciario de la Unidad 5 Mercedes.
El encuentro estuvo a cargo del equipo conformado por personal y autoridades de la Dirección Contra la Violencia Institucional en Contexto de Encierro dependiente de la Subsecretaría de Política Criminal, de la Dirección Provincial de Salud Penitenciaria y de la Subdirección General de Gerenciamiento Asistencial y Tratamental de la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense.

En esta oportunidad asistieron de la Dirección Contra la Violencia Institucional en Contexto de Encierro, Rocío Barreda y María Paula Atfe; de la Dirección Provincial de Salud Penitenciaria, los profesionales Andrés Pérez y Nancy Menuet; y de la Subdirección General de Gerenciamiento Asistencial y Tratamental, la directora de Control de Gestión de Actividades Asistenciales y Tratamentales Lic. Luciana Lorena Carta, el director de Investigación Científica Asistencial y Tratamental Abogado Julián Dorati, la jefa de Departamento de Observatorio Criminológico Ana Suárez Rodríguez y el Lic. en Psicología Mario Federico Primón.
Acompañaron autoridades y personal de la Unidad, entre ellas el subdirector de Seguridad, Lucio Zalazar, y la subdirectora de Inclusión, Yamila Gisela Sueldo.
El objetivo general de cada jornada consiste en sensibilizar a los actores que forman parte del entramado institucional y se encuentran desde distintas áreas en contacto cotidiano con las personas privadas de la libertad, a fin de visibilizar las medidas de prevención y tratamiento a implementar de manera conjunta, frente a los factores de riesgo suicida.
La prevención busca detectar tempranamente situaciones de vulnerabilidad, disminuir los factores de riesgo y fortalecer los factores de protección; implica desarrollar una estrategia institucional permanente de detección, acompañamiento, capacitación, comunicación y trabajo transdisciplinario.
El monitoreo y la evaluación permiten registrar, analizar indicadores y mejorar las intervenciones; brindar servicios asistenciales y tratamentales más personalizados, requiere formas organizadas de identificar las necesidades y orientar el apoyo, como lo es el “Protocolo Elizabeth”.
En cada ocasión y acorde a las características y necesidades de las personas alojadas en las unidades penales, se pueden abordar distintos temas que subyacen a la problemática de la Conducta de Riesgo Suicida, como ser: ansiedad, depresión, soledad, duelos, consumos problemáticos, etc.
En relación al encuentro, no sólo se trabajó sobre dicho Protocolo, sino también, en la perspectiva de género, pues, mujeres, personas trans y otros grupos, tienen vulnerabilidades que no siempre se pueden vislumbrar fácilmente (antecedentes de violencia, abuso, rechazo familiar o discriminación). Se trata no sólo de detectar quién está en riesgo, sino, qué factores específicos vive la persona; el pedir ayuda no es debilidad.
Asimismo, se integran en la charla, dos ejes centrales de la Subdirección Gral. de Gerenciamiento Asistencial y Tratamental: Pabellones de Aislamiento y Comité de Prevención y Solución de Conflictos, relacionados directamente con el Protocolo Elizabeth, no porque el aislamiento o los conflictos impliquen necesariamente riesgo suicida, sino porque pueden constituir escenarios institucionales que requieren especial atención y detección temprana. Los Comité llevan adelante el relevamiento de situaciones de la población, personas sancionadas o protocolizadas, actividades asistenciales y/o tratamentales.
Desde el equipo se destacó que se trabaja abordando conflicto-vulnerabilidad-detección y acompañamiento y que la articulación es fundamental.

Asimismo, resaltaron que concientizar implica reconocer señales tempranas, cómo acompañar o derivar a tiempo y la importancia de hacer de la prevención una práctica activa y sostenida.

