Con talleres y debates, internos de la Unidad 27 conmemoraron el Día Mundial de la Prevención del Suicidio
Sierra Chica, 15/09/26.- En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, se llevó a cabo en la Unidad 27 Sierra Chica una actividad de sensibilización destinada a personas privadas de la libertad, orientada a promover la reflexión sobre el cuidado de la salud mental y la importancia de hablar de aquello que muchas veces permanece en silencio.
La propuesta se desarrolló en inmediaciones del CENS Nº 455 y fue impulsada desde la Subdirección de Inclusión Social, con la participación de la coordinadora delegada de Inclusión Social, Micaela García, junto a la oficial Rocío Almada.
Durante el encuentro se proyectaron los cortos “Hablar del suicidio contribuye a su prevención” y “Ni silencio ni tabú, hablemos de salud mental”, que permitieron abordar la importancia de reconocer señales de alerta, entre ellas cambios significativos en el comportamiento, aislamiento, pérdida de interés en actividades habituales y expresiones de desesperanza.
La actividad continuó con un espacio de intercambio y reflexión, en el que los participantes pudieron expresar sus miradas y poner en palabras distintas inquietudes vinculadas con la salud mental. El diálogo permitió destacar la importancia de pedir ayuda, escuchar al otro y prestar atención a aquellas señales que pueden advertir que una persona atraviesa una situación de sufrimiento.
En este marco, la directora de Unidad, Natalia Medina, destacó la importancia de generar espacios institucionales que permitan abordar estas temáticas de manera abierta y responsable, entendiendo que la prevención también requiere escucha, cercanía y compromiso con el cuidado de la vida.
De la actividad participaron 16 personas privadas de la libertad, junto al subdirector de Inclusión Social, Mauro Pafumi; al subjefe de Asistencia y Tratamiento, Fabricio Rico; a la jefa del Programa Integrador Internos Familia, Brenda González; al coordinador de Culto, Matías Mignone y al coordinador de Cultura, Rodrigo Carraro.
La entrega del lazo amarillo marcó el cierre de una actividad que permitió generar un espacio de reflexión y acercar herramientas para el cuidado de la salud mental. Un gesto sencillo y significativo que se suma a las acciones que desde la Unidad se impulsan para abordar estas temáticas y fortalecer las herramientas de prevención destinadas a la población privada de la libertad.

