El Obispo visitó las cárceles de Batán en semana de pascuas
Batán, 14/04/26.- En el marco de la Semana de Pascuas, Monseñor. Ernesto Giobando, administrador apostólico de la Diócesis de Mar del Plata, visitó las Unidades 15, 50 y la Alcaidía Penitenciaria Batán (APB), invitado por los referentes de la Pastoral Carcelaria: Daniel Climente (Unidad 50), la hermana Helena Kuc (APB) y Sebastián Versellone (Unidad 15).

Durante su paso por las distintas unidades se desarrollaron celebraciones litúrgicas que abarcaron la bendición y entrega de ramos de olivos, el lavado de pies y la eucaristía, en un clima de respeto y participación que incluyó la participación de autoridades, personal penitenciario y personas privadas de la libertad.
Las actividades contaron con la presencia del secretario de coordinación del Complejo Zona Este, Eugenio Chiminela; la directora de la Alcaidía Penitenciaria Batán, María Guadalupe Díaz; las subdirectoras de la Unidad 50, Cintia Mandarino y Mariana D´Maria; y del director de la Unidad 15, Juan Patricio Echeverría.

A lo largo de los encuentros, el mensaje del Obispo en estas Pascuas fue recordar el sacrificio de Jesús por nosotros, siendo el único salvavidas y el único que no falla y nos ama, tanto que se sacrificó por nuestros pecados. También puso el foco en los gestos, como el olivo, signo de paz y esperanza, y el lavado de pies como una invitación concreta al servicio, la humildad y el encuentro con el otro. Destacó, asimismo el valor de la presencia de Dios en los espacios carcelarios, retomando el sentido de cercanía y acompañamiento.
En las diferentes misas celebradas, además, se realizó la veneración de la cruz, proponiendo una mirada que resignifica su sentido como de símbolo de un paso desde el sufrimiento a expresión de vida, esperanza y redención.

A su vez hubo lugar para presentarle a Jesús los ruegos y peticiones, así como agradecimientos. Se entonó el Padre nuestro, se realizó el saludo de paz entre los presentes, se realizaron bendición de cruces y entrega de estampitas y Monseñor hizo imposición de manos.
De esta manera, la Semana Santa se vivió en las unidades como un tiempo de reflexión sobre el significado de cada uno de los días de la pascua para los cristianos y sobre el sentido de la fe y el amor de Jesús a su pueblo.


