Un emotivo reconocimiento a la trayectoria de la Inspector Mayor Elizabeth Giménez
1/09/26 La Plata.- En el día de ayer se llevó a cabo, en la Jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense, un cordón de honor en reconocimiento a la Inspector Mayor Elizabeth Giménez, quien se retiró de la institución luego de 29 años de servicio.
En un momento cargado de emoción, sus compañeros y seres queridos recibieron a Elizabeth entre aplausos y abrazos, brindándole el reconocimiento y respeto a su extensa trayectoria.
Oriunda de Formosa, ingreso al SPB el 10 de febrero de 1997, en búsqueda de un futuro y nuevas oportunidades. Su primer destino fue la Unidad 8 de Los Hornos, donde comenzó una etapa, que, con los pasos de los años, se convertiría fundamental en su vida.
A lo largo de su carrera se desempeñó en distintos destinos, como la Unidad 33 de Los Hornos, las Unidades 46 y 48 de San Martin y la Unidad 42 de Florencio Varela. También prestó servicios en la Dirección de Seguridad y en la Unidad 25 de Lisandro Olmos, hasta llegar a su último destino, la Jefatura Superior de Turno.
Dentro de todos estos años tuvo la posibilidad de desarrollarse en distintas áreas, tanto operativas como administrativas, lo que le permitió conocer diferentes aspectos de la institución y crecer profesionalmente.
Asimismo, conoció personas maravillosas y vivió momentos de un enorme valor humano. Atravesó por situaciones difíciles y perdidas familiares, pero siempre encontró la fuerza para seguir adelante. De esta extensa trayectoria se lleva una enseñanza que considera fundamental: la vida puede ponernos obstáculos muy grandes, pero siempre hay que encontrar la manera de seguir adelante a pesar de las adversidades.
Al recordar su recorrido, Elizabeth reconoce muchos años de trabajo, aprendizaje y responsabilidad, acompañado también de momentos difíciles. Pero, por sobre todas las cosas, destaca una carrera marcada por la entrega y la vocación de servicio que la acompañaron durante todo este camino.
Para Giménez, el retiro significa la inmensa satisfacción del deber cumplido. Es reconocer que, a pesar de los obstáculos, nunca bajó los brazos y mantuvo intacta su predisposición, responsabilidad y vocación. Se lleva consigo valores como la dedicación al trabajo, la responsabilidad y el respeto por sus superiores y por la estructura institucional que rige al Servicio Penitenciario Bonaerense.
Esta nueva etapa la recibe con muchas ganas, proyecto y nuevos desafíos. Actualmente se encuentra a cuatro materias de recibirse formalmente de Martillera Publica, por lo que aprovechará este tiempo para enfocarse de lleno en terminar sus estudios, obtener el título y comenzar a ejercer esta nueva profesión.
Por último, quiso agradecer especialmente a Cristina Noguera, quién le abrió las puertas de su hogar y la recibió cuando era joven y se encontraba lejos de su familia. También expresó su agradecimiento a todas las personas que fueron parte de su recorrido dentro de la institución y, especialmente, a sus compañeros en estos últimos años.
Por ultimo nuestra querida compañera les dice a los futuros penitenciarios que aprovechen cada oportunidad que tengan para capacitarse y seguir aprendiendo, porque el conocimiento nos permite crecer y ser mejores profesionales.
Y, sobre todo, dejó una reflexión: nunca hay que bajar los brazos frente a los obstáculos que puedan aparecer, tanto en el ámbito laboral como en el personal. Habrá momentos buenos y otros no tanto, pero siempre existe una manera de seguir adelante. La vocación de servicio, el compromiso y la resiliencia son herramientas que ayudan a atravesar las dificultades y a continuar el camino.

