Unidad 7: entrega de certificados de formación laboral a personas privadas de la libertad
Azul, 22/12/25.– El pasado 19 de diciembre, 27 alumnos finalizaron los cursos de soldador básico y maestro pizzero roticero, en el marco de una articulación con el Centro de Formación Laboral 401 y la nueva Subdirección de Inclusión Social.
En las instalaciones de la Escuela Primaria y Secundaria del Régimen Cerrado de la Unidad 7, se llevó a cabo el acto de entrega de certificados correspondientes a los cursos de “Soldador Básico” y “Maestro Pizzero Roticero”, de los que participaron un total de 27 Personas Privadas de la Libertad.
Ambas propuestas formativas se desarrollan en articulación con el Centro de Formación Laboral N° 401 de la ciudad de Azul, fortaleciendo el acceso a la capacitación en oficios como herramienta central para la construcción de proyectos de vida y la futura inserción laboral de las personas alojadas en la Unidad.
Los cursos fueron dictados por los instructores Juan Lambusta y Miguel Uribe, y se orientan a brindar saberes técnicos certificados, promoviendo la adquisición de competencias que favorezcan la autonomía y la integración social.
La actividad se inscribe, en los lineamientos de trabajo de la recientemente creada Subdirección de Inclusión Social, que tiene como objetivo consolidar dispositivos de formación, articulación interinstitucional y acompañamiento en los procesos de pre egreso, generando oportunidades reales de inclusión al momento del retorno al medio libre.
Del acto participaron la directora de la Unidad, Vanesa Bahl; el subdirector de Inclusión Matías Silva; el jefe de Vigilancia y Tratamiento, Javier Navas; el Subjefe de Vigilancia, David Waiman; Trabajadora Social, Cintia Pedernera; y la Coordinadora de Formación Técnica y Oficios, Virginia Maciel.
Por parte del Ministerio de Trabajo estuvieron presentes la asesora de programas Valentina Alasia, el director de Programa Ricardo Carrizo, el Inspector en contexto de encierro Región 25 Nahuel Umpierrez y el Regente del IPFL Román Ros, acompañando esta instancia de reconocimiento al esfuerzo de los participantes.
En ese marco, se destacó la importancia de que el Centro de Formación Laboral pueda acompañar los procesos de aprendizaje de las personas privadas de libertad, entendiendo a la capacitación como una herramienta clave al momento de recuperar la libertad. Asimismo, se remarcó el valor de contar con un oficio certificado, no solo como posibilidad concreta de inserción laboral, sino también como preparación para el “afuera”, contribuyendo a la construcción de un futuro con mayores oportunidades. Se puso de relieve, además, el compromiso de los alumnos, de los instructores y del personal que hace posible el desarrollo de estas propuestas educativas, subrayando que estas acciones están pensadas para las personas privadas de libertad y sus familias, con el objetivo de acompañar procesos que favorezcan la inclusión y la no reincidencia.


