En la cárcel de Saavedra elaboraron 500 tapas de empanadas para un taller protegido
Saavedra, 15/04/26.- En una iniciativa solidaria que fortalece los lazos entre el sistema penitenciario y la comunidad, personas privadas de la libertad de la Unidad 19 Saavedra elaboraron y entregaron 500 tapas de empanadas destinadas al Taller Protegido “Un Nuevo Sol” de esa localidad.
La actividad se llevó a cabo en respuesta a una solicitud de la institución beneficiaria y contó con la participación activa de personas privadas de la libertad, quienes intervinieron en todo el proceso de producción: desde la preparación de la masa hasta el armado final, los internos pusieron en práctica conocimientos y habilidades vinculadas al ámbito gastronómico.
El objetivo de la propuesta fue colaborar con el funcionamiento del taller, que cumple un rol social clave en la comunidad, al tiempo que se promueve la integración y el compromiso de los internos con su entorno.
Este tipo de acciones se enmarca en las políticas impulsadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, orientadas a generar instancias de formación y trabajo dentro de las unidades penitenciarias.
Alcides, uno de los internos que participó en la actividad, destacó la importancia de este tipo de experiencias: “Fue muy importante formar parte de esta actividad, sabiendo que es para ayudar al taller. Nos permitió aprender, sentirnos útiles y aportar algo positivo. Estas experiencias nos motivan a pensar en un futuro mejor”, expresó.
Desde la Unidad 19 subrayaron que estas iniciativas no solo contribuyen a brindar apoyo concreto a instituciones locales, sino que también fomentan valores como la responsabilidad, el trabajo en equipo y la solidaridad entre las personas privadas de la libertad.
Asimismo, remarcaron que la capacitación en oficios y la participación en tareas productivas constituyen herramientas fundamentales para favorecer la futura reinserción social de los internos, brindándoles conocimientos y experiencias que pueden ser aplicadas una vez recuperada la libertad.
La producción y entrega de las tapas de empanadas se presenta así como un ejemplo concreto de articulación comunitaria, donde el trabajo conjunto genera beneficios tanto para quienes reciben la ayuda como para quienes participan en su elaboración, reafirmando el valor del trabajo como motor de inclusión y transformación social.


